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Memoria agradecida: Doscientos años después, “seguimos viviendo al estilo de Joaquina el cristianismo, siempre con creatividad”

Memoria agradecida: Doscientos años después, “seguimos viviendo al estilo de Joaquina el cristianismo, siempre con creatividad”

El encuentro “¡200 años! Memoria agradecida, celebrado los días 17 y 18 de enero en el Centro Vedruna de Valladolid, mostró cómo el legado de Joaquina ha sabido adaptarse a cada tiempo, siempre fiel a su carisma de sanar, educar y liberar.

 

Un hilo que comienza en 1826, llega hasta nuestros días y se proyecta hacia el futuro. En estos términos se presentaron los doscientos años de historia Vedruna en el encuentro celebrado los días 17 y 18 de enero en Valladolid, el primer gran acto en 2026 con motivo del Bicentenario.

“La Comisión del Bicentenario y el Eje de Formación pretendíamos que este fuera un encuentro celebrativo; un encuentro en el que entrañarnos, en el que celebrar que somos hermanas y que continuamos ilusionadas el legado de Joaquina de pasión por Jesús y por contagiar su alegría por anunciar el Reino”, explica Laura Uriarte, del Eje de Formación.  “El hilo continúa, viviendo a fondo la inspiración de Joaquina; es un hilo que moviliza desde el amor que ella vivió, desde su ardor por Jesús”, prosigue.

Una de las formas elegidas por las organizadoras del encuentro para transmitir este mensaje fue una mesa de experiencias en la que “queríamos expresar cómo diferentes personas concretas viven hoy nuestro carisma Vedruna de educar, sanar y liberar”. Ese carisma actualiza en cada época, explica Laura Uriarte, y hoy sigue encarnándose en el ámbito educativo, una de las señas de identidad de la congregación, pero también en múltiples campos nuevos, como la formación y el apoyo a jóvenes músicos de todo el mundo, labor que lleva a cabo en León la Fundación Eutherpe, iniciada por Margarita Morais; el acompañamiento a personas y grupos que ofrece el Equipo Ruaj, una novedosa propuesta que ha atraído a mujeres y hombres de diversas familias religiosas y ámbitos de la sociedad; y la acogida a personas migrantes en comunidades de hermanas, convertidas en casas de puertas abiertas que dan respuesta a una urgente necesidad social y confieren un nuevo sentido de misión a las comunidades.

“Para mí ha sido como un balón de oxígeno” escuchar “estos testimonios de entrega”, decía, al final de la sesión, una hermana, Lina.

“Ha sido un gozo intenso sentir que estamos en el mundo como ese Reino que se va infiltrando por las grietas de una tierra reseca, a través de ese hilo, de esa cadena de mujeres que quiere vivir al estilo de Joaquina el cristianismo, siempre con creatividad, saliendo al encuentro de las personas que nos necesitan”, añade Paqui Puente Durández, del Laicado Vedruna. “Ha sido una píldora de esperanza, a pesar de los tiempos actuales en la que parece que todo es derrotismo, porque el sistema político y económico nos está matando las ganas de vivir. Ahí está Vedruna, ahí están sus mujeres, sus hombres, sus familias…, demostrando que otro mundo es posible, desde Jesús de Nazaret y desde una mirada Vedruna”, prosigue. “Esta celebración que hemos tenido en Valladolid es para no olvidarla nunca y llevarla en el corazón para siempre”.

No menos entusiasta se mostraban Avelina López Acero, de la comunidad de Gallegos (Lugo), quien calificaba el encuentro como “una gozada”, y Belén Sánchez, de la comunidad de Jérica, para la que estos dos días de “experiencia de familia profunda no han podido estar mejor”.

Susana Morales, de la comunidad de Pajarillos de Valladolid, resalta, por su parte, el sentido de familia y “la unión entre hermanas, laicos y seglares”, reunidos para “compartir la celebración por estos 200 años de la congregación, y para dar testimonio de cómo los brazos de Joaquina siguen alargándose a todos los pueblos”. “Para mí, ha sido un momento de felicidad haber podido celebrar así el bicentenario y haber podido encontrarnos”.

La clausura del encuentro, más que un adiós, tuvo sabor a un ‘hasta pronto’, próxima ya la celebración del bicentenario el 26 de febrero. Así se despedía una de las hermanas asistentes: “Y ahora, si Dios quiere, y lo va a querer, nos vemos en Vic”.

 

Actuación de músicos de la Fundación Eutherpe:

Fecha

enero 19, 2026

Categoría

Bicentenario, Nacional