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El regalo de una vida acompañada para acompañar

El regalo de una vida acompañada para acompañar

Acompañar como forma de vida: 50 años caminando con la Familia Vedruna

Este año celebro con alegría mis 50 años de vida compartida con la familia carismática Vedruna, un camino que me ha permitido aprender, crecer y acompañar de la mano de tantas personas. Escribo este testimonio desde la riqueza de ahora, viviendo el acompañamiento con servicio y compromiso en la Red SEL, un espacio donde los valores de respeto, ternura, cercanía y alegría guían cada acción y permiten que el acompañamiento se conviertan en oportunidades de esperanza y transformación. Ha sido un camino lleno de pluralidad: realidades diversas, culturas, historias, heridas y sueños. En esa riqueza aprendí que cada persona es un universo y que acompañar no significa dirigir, sino estar: presente, disponible, humana. También ha sido un trayecto de interrogantes y miedos, de dudas sobre si sería capaz o si el esfuerzo tendría sentido. Pero ahí ha estado siempre la constancia, ese hilo invisible que me sostuvo cuando flaqueaban las fuerzas y la realidad parecía más fuerte que los ideales. Con cada paso dado, cada sonrisa devuelta, cada historia compartida, he descubierto nuevas formas de superación y de esperanza.

Guardo con especial cariño una frase de Joaquima que me acompaña desde hace años y que, sin saberlo, se ha convertido en brújula: “Alegría és la principal virtut”. La alegría no como un estado pasajero, sino como actitud frente a la vida, como fuerza que resiste el dolor y abre nuevas posibilidades. Alegría como entrega, como lenguaje del alma, como testimonio silencioso de que el bien es posible.

Agradezco profundamente a la Familia Vedruna por permitirme vivir espacios de acompañamiento como Monte Carmelo de Ruaj, donde aprendí a mirar más allá de los errores, a acompañar sin juicios y a celebrar cada pequeño milagro cotidiano: un niño que vuelve a confiar, una joven que se atreve a soñar, un voluntario que descubre su vocación. Formar parte del equipo coordinador de la Red SEL Vedruna ha sido un regalo: colaborar en un proyecto que transforma vidas y que encarna con fuerza y sencillez el carisma Vedruna: sanar, educar y liberar.

Ser parte de esta misión, especialmente en contextos de vulnerabilidad, me ha permitido vivir de cerca el compromiso, la entrega y la alegría que brotan de un trabajo hecho desde el corazón. He sido testigo de cómo pequeños gestos, realizados con ternura y respeto, generan grandes cambios. La sencillez con la que se vive este carisma dentro del equipo y en cada acción concreta es inspiradora y profundamente humana.

Agradezco de corazón la confianza depositada en mí y la riqueza compartida en este caminar colectivo. Me llevo cada día aprendizajes, rostros, historias y la convicción firme de que cuando se educa con amor, se libera con esperanza y se sana con presencia, se siembra vida en abundancia. Gracias por hacerme parte de esta hermosa red que sueña, actúa y acompaña con el estilo de Joaquima. “Tot per-amor res per força”

Hoy solo puedo decir gracias: por lo vivido, lo compartido, lo sembrado y también por lo que aún queda por hacer. Mientras haya caminos por recorrer, procuraré seguir adelante —con alegría, con ternura abrazando momentos de debilidad, pero con la certeza de que, acompañando, también nos vamos encontrando y tenemos oportunidad de ser esperanza.

Rosa Magrinyà Pujol
Projecte Aixeca’t . Reus (Tarragona)
Red Sel

Fecha

febrero 5, 2026

Categoría

Proyecto SEL