Alienum phaedrum torquatos nec eu, vis detraxit periculis ex, nihil expetendis in mei. Mei an pericula euripidis, hinc partem.

Encuentro, compromiso y esperanza: un fin de semana para sembrar futuro

Encuentro, compromiso y esperanza: un fin de semana para sembrar futuro

El pasado fin de semana los Agentes de Pastoral Vedruna nos reunimos en Torrelaguna convocados por la I Asamblea del Movimiento Juvenil Vedruna. Este encuentro fue mucho más que una cita programada: fue un tiempo de reflexión, discernimiento y renovación del compromiso compartido.

Desde el carisma Vedruna sabemos que caminar juntos es una forma concreta de vivir el Evangelio. La Asamblea se convirtió así en un verdadero espacio de comunión, donde la diversidad de realidades, ritmos y sensibilidades se unificó en un mismo deseo: seguir acompañando la vida desde una presencia cercana, sencilla y comprometida, al estilo de Joaquina.

Durante las jornadas compartimos experiencias, analizamos la realidad y revisamos procesos pastorales. Hubo momentos de diálogo profundo, de escucha sincera y también de confrontación honesta. No todo es sencillo. Nos enfrentamos a la falta de tiempo, al cansancio acumulado, a la dificultad de llegar a todos y a la incertidumbre que generan contextos cada vez más complejos. Reconocer estas fragilidades no nos debilita; al contrario, nos sitúa en la verdad y nos impulsa a buscar respuestas más creativas y evangélicas. Como Vedruna, sabemos que este camino consiste en acompañar con paciencia, sembrar aun sin ver siempre los frutos y confiar en que Dios sigue obrando, incluso cuando no todo está claro.

En el corazón de la Asamblea tomó forma el sueño que la impulsaba: una iniciativa nacida desde la PJV y de jóvenes soñadores que deseamos tener voz, participar activamente y asumir un papel protagonista en la construcción del presente y del futuro del Movimiento Juvenil Vedruna.

La Asamblea fue un momento cargado de significado. No se trató únicamente de un acto formal, sino de un gesto simbólico y comprometido. La firma del compromiso representó el inicio visible de un sueño compartido: el de una juventud Vedruna viva, consciente, implicada y capaz de transformar su entorno desde los valores que nos identifican.

Fue emocionante comprobar cómo los jóvenes, desde todos los rincones de la Provincia Vedruna Europa, deseamos participar, proponer y responsabilizarnos. Con una ilusión contagiosa, una mirada fresca y capacidad de cuestionar, impulsamos a revisar inercias y a abrir nuevas formas de acompañamiento. Sin embargo, también somos conscientes de los retos que este paso implica: sostener el proceso en el tiempo, acompañar sin dirigir en exceso, confiar sin abandonar y ofrecer estructura sin apagar la iniciativa.

Este fin de semana nos recordó que la pastoral es, ante todo, vocación compartida. Nos llevamos aprendizajes, inquietudes y desafíos, pero sobre todo la certeza de que el sueño no es individual, sino comunitario.

En Torrelaguna fuimos testigos del nacimiento de una etapa nueva para el Movimiento Juvenil Vedruna. Sabemos que el camino no estará exento de dificultades. Habrá cansancio, momentos de duda y quizá también desacuerdos. Pero también habrá crecimiento, descubrimiento y esperanza. Porque cuando los jóvenes tomamos la palabra y la comunidad camina con nosotros, algo nuevo comienza a gestarse.

Y ese algo, todavía pequeño pero lleno de fuerza, ya ha empezado.

María Teresa Egea Valera

Fecha

febrero 13, 2026

Categoría

Jovenes