Sevilla será uno de los principales focos de celebración del bicentenario de la fundación de la Congregación de las Carmelitas de la Caridad Vedruna. A los actos del colegio de Santa Joaquina del barrio de Nervión, donde se custodia la talla de la fundadora, se sumarán los otros dos centros Vedruna en la capital andaluza (Sagrada Familia y San Cayetano), además del Sagrado Corazón del Puerto de Santa María.
Más que una celebración para la Familia Vedruna, como el encuentro de escuelas celebrado en noviembre, se ha optado por compartir la celebración del bicentenario con toda la ciudad.
En la víspera del aniversario, en la tarde del 25 de febrero, se celebrará una procesión extraordinaria con salida en la hermandad de los Estudiantes y llegada a la catedral. Allí pernoctará la imagen para presidir, al día siguiente, una Eucaristía con el arzobispo, D. José Ángel Saiz Meneses, a la que están invitadas representantes de las Administraciones, de la Vida Religiosa, de la sociedad civil y del mundo de la cultura de Sevilla y Andalucía.
Será la segunda visita a la catedral de esta imagen, una talla del prestigioso imaginero Antonio Castillo Lastrucci. En 2017, el motivo fue la celebración de las bodas de plata del colegio de Santa Joaquina. A esto han seguido, en los últimos años, salidas en procesión en el mes de mayo, en torno a la fiesta de santa Joaquina por el propio barrio de Nervión. Su directora general, Rocío Guerrero, entendió, sin embargo, que la celebración del bicentenario merecía una mayor visibilidad.

Rocío Guerrero, ante la talla de santa Joaquina
“Ver a santa Joaquina recorrer el trayecto desde la universidad hasta la catedral será una estampa que quedará grabada en la memoria de la Familia Vedruna y de los sevillanos”, afirma.
La elección de la hermandad de los Estudiantes como punta de salida obedece a motivos logísticos (la distancia desde el colegio hubiera sido excesiva), pero también a sus estrechos vínculos con Vedruna, por la presencia de numerosos antiguos alumnos. En la Misa del día siguiente estarán representadas en la catedral otras hermandades, como las del Sol, la del Cerro, Torreblanca o la Milagrosa.
Esos vínculos no son casuales, sino el resultado de un proyecto pastoral claramente definido. “El carisma Vedruna se incultura y adapta a los distintos contextos”, explica Rocío Guerrero. “En Sevilla, la Semana Santa es algo que llevamos en nuestro ADN. Así que esto nos facilita involucrar más a nuestro alumnado y a nuestras familias”, y también “llegar a una comunidad más amplia para dar a conocer a santa Joaquina y nuestros valores como Familia Vedruna”. Para el colegio de Nervión esta es una manera también de mantener el vínculo con sus antiguos alumnos, que junto a padres y madres de alumnos de la escuela se responsabilizan de la buena marcha de cada salida en procesión de santa Joaquina.

Para la comunidad educativa de Nervión será la culminación de muchos meses de preparación para el bicentenario. En las diferentes reuniones y encuentros con las familias se ha explicado la importancia de esta celebración. En las aulas, se ha trabajado de manera transversal con todos los cursos, con multitud de proyectos y actividades. Destacó, en particular, la representación del musical “Érase una vez”, que involucró a cerca de 600 alumnos y alumnas. Fue para chicas y chicos una ocasión de profundizar en el sentido del carisma Vedruna, que sirvió además de espacio de encuentro con las familias.
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Toca ahora compartir todo eso con la ciudad de Sevilla, piensa la directora general de Nervión. “Qué mejor manera que esta celebración, en torno a la catedral, para hacer visible a nuestra santa y dar a conocer nuestro proyecto y nuestro carisma”.