La Familia Vedruna tiene su origen en Santa Joaquina de Vedruna, una mujer creyente que, movida por el deseo de abrazar todas las necesidades de los pueblos y de dar gloria a Dios comenzó un proyecto que aunaba la entrega a Dios y el servicio a los más necesitados. El inicio fue sencillo: acogió en su casa a nueve jóvenes que compartían la misma llamada y juntas emprendieron un modo nuevo de vida religiosa activa como Carmelitas de la Caridad, sirviendo a las personas más empobrecidas y excluidas que, en aquel momento, tenían rostro de niñas, mujeres y enfermos.
Nuestra familia Vedruna está presente hoy en África, América, Asia y Europa. Tiene muchos rostros y muchas maneras de expresar el seguimiento a Jesús; hay religiosas, laicas y laicos, seglares con diversos tipos de vinculación. Llevamos dentro los genes del fuego y el abrazo que caracterizaron a Joaquina y que tanto necesita hoy nuestra realidad y lo hacemos educando, sanando y liberando.
Con el lema “Amor generoso, misión que inspira”, el bicentenario está siendo para la Familia Vedruna una invitación del Buen Jesús a renacer. Con responsabilidad acogemos la herencia recibida y con gratitud nos sentimos bendecidas de formar parte de una historia que sigue viva.
