Este año del bicentenario hemos vivido grandes acontecimientos. En la Casa Madre tenemos el privilegio de vivir muchos, pero deseamos compartir dos que nos tocan muy particularmente.
La hermana Teresa Huguet Navés celebró los 75 años de vida consagrada el pasado 9 de julio, y, el día 24 de agosto, sus 100 años de vida. Ambas celebraciones fueron entrañables y muy familiares. En la celebración de la eucaristía del 75 cumpleaños la acompañaban sus familiares y hermanas de las comunidades de Vic.
El padre Ricard Costa-jussà, cmf, presidió la Eucaristía. Seguidamente, familiares y hermanas compartimos un pequeño tentempié.

La celebración de los 100 años fue un poco diferente. Por la mañana tuvo la felicitación de dos entidades importantes: el Ayuntamiento de Vic, que le regaló un gran ramo de flores con una carta del alcalde y del Consistorio, y la de la Generalitat, que le hizo ofrenda de una medalla de la institución acompañada de una carta de felicitación.
Por la tarde celebramos la Eucaristía de Acción de Gracias. La presidió el P. Joan Soler, cmf, que en la hora de la homilía nos invitó a decir cosas de hermana Teresa, puesto que nosotras la conocíamos más que él. Hubo mucha participación y, entre todas, repasamos el itinerario Vedruna de Teresa por los pueblos de Catalunya
En esta fiesta la acompañábamos las hermanas de la Casa Mare, las que pudieron de las comunidades de Vic, algunas de Barcelona, de su último destino, y la hermana M. José Meira, Dedé, que durante el mes de agosto ha estado en Vic- Manso.
Después de la Eucaristía nos encontramos en el comedor para compartir y festejar tan bonita fiesta.
Tanto a la celebración de su 75º aniversario de Vida Consagrada como a la de sus 100 años de vida, les precedió una vigilia de oración de acción de gracias recorriendo el largo itinerario de vida de Teresa, desde Bellvís (Lleida), lugar de nacimiento; Casa Mare-Noviciado, destinos y retorno a la Casa Mare, ahora en el atardecer de su vida.
Hay que decir que Teresa se preparó por ambas celebraciones concienzudamente y las vivió con una envidiable participación. Hasta hoy, hace vida normal. Participa en todos los actos de comunidad, expresa su opinión, es alegre y positiva.
Damos gracias por el don de la vida de Teresa y deseamos que los años que el Señor quiera regalarle los disfrute con la máxima plenitud.
Comunidad de la Casa Mare- Vic