Giclis Santamaría es el director el colegio El Carmelo de Caracas, convertido desde el minuto cero en uno de los centros de distribución de ayuda humanitaria a las zonas más afectadas por el terremoto. Alumnado, familias, profesorado y personal del centro se vuelcan estos días en las labores logísticas. Sienten –asegura el director– muy cercana a la Familia Vedruna en todo el mundo. “Hemos agradecido profundamente su generosidad y sus palabras de aliento en medio de esta tragedia tan dolorosa”, afirma.
¿Cómo se encuentran ustedes?
Gracias a Dios, las instalaciones del colegio no sufrieron daños graves, solo algunas fisuras menores en paredes que serán atendidas oportunamente. Sabemos que algunas familias de nuestra comunidad han pasado por momentos difíciles, perdiendo seres queridos o viéndose afectadas sus viviendas. Afortunadamente, ningún miembro de nuestra comunidad educativa ha fallecido, y la mayoría de los daños en los hogares han sido leves. Actualmente, una de nuestras familias se encuentra en refugio.

Glicis Santamaría (segundo por la izquierda), junto a otros voluntarios
¿Cómo están viviendo esta situación las chicas y chicos del colegio?
En la zona donde queda ubicado nuestro colegio las clases fueron suspendidas por el Ministerio de Educación. Nuestros docentes y coordinadores han mantenido un contacto cercano con los estudiantes y sus familias para prestarle ayuda cuando la necesitan. Hemos enviado unas guías pedagógicas a los estudiantes de Educación Inicial y Primaria para poder concluir el año escolar. Los de Media General ya van terminando. Las reacciones de nuestros estudiantes han sido de ayuda, colaboración, cercanía y apoyo ya que desde el día uno somos centro de acopio.
Desde un primer momento, la comunidad escolar se organizó para la recogida y distribución de ayuda. ¿Cómo fue posible empezar a actuar así de rápido, movilizando a tanta gente voluntaria? ¿De dónde les empezaron a llegar los envíos?
El día jueves 24 de junio día de la tragedia en Venezuela, el personal directivo, y un significativo grupo de docentes y de apoyo estábamos participando en el XXXI Encuentro Nacional de Educadores Vedruna (lejos de la zona afectada). Para el sábado 27 de junio me contacta un representante locutor de una radio para que en sinodalidad realizáramos las gestiones para ofrecer el colegio como centro de acopio. Al regresar del estado de Sucre del encuentro ya habíamos invitado a toda la comunidad educativa a través de nuestras redes sociales para colaborar, y desde el domingo contábamos con el traslado de insumos que desde la radio Planeta 105.3 FM, que pertenece al Circuito Rumba Venezuela. Ellos ya habían gestionado para los donativos que vendrían desde Ciudad Guayana a nuestro colegio. Nuestras instalaciones se adecuaron rápidamente como centro de acopio, y ese mismo día y durante toda la semana con el apoyo de familias, docentes y personal administrativo, se organizó la clasificación y distribución de todo lo recibido.

¿Cómo se están coordinando con otros grupos ciudadanos o autoridades para la organización y distribución de la ayuda?
Desde el colegio, como centro de acopio, coordinamos la distribución de ayuda a las comunidades afectadas. Un representante, una antigua alumna y el director del centro usan los medios radiales para canalizar las donaciones. Personas con motos y representantes con vehículos acuden a recoger los donativos, que luego son trasladados, y así se verifica la entrega.
Para quienes no conocen el colegio El Carmelo y su entorno, en Caracas, ¿cómo les explicaría usted esta reacción tan generosa ante la catástrofe de la comunidad educativa y de los vecinos de su zona? ¿Le ha sorprendido, o es la reacción que usted hubiera esperado ante una situación como este?
El Colegio El Carmelo siempre ha sido solidario con la comunidad y las familias. A través de nuestras redes sociales, nuestros seguidores pueden ver nuestra labor de forma virtual, mientras que nuestros vecinos la viven en primera persona. En la medida de nuestras posibilidades, hemos apoyado a nuestra comunidad gracias al voluntariado de los Grupos Juveniles Vedruna y a los estudiantes de 5º año con su labor social, a los padres y representantes.

Pasado el primer momento de crisis, ¿qué necesitan ahora con mayor urgencia?
Reorganizar las actividades que teníamos programadas del cierre escolar y abocarnos luego al mantenimiento de nuestras instalaciones. Para seguir contribuyendo como centro de acopio: artículos de aseo personal, pañales, medicamos, agua, colchones, linternas, alimentos no perecederos…

Comunidades Vedruna de todo el mundo se han organizado para intentar enviar alguna ayuda. ¿Qué mensajes les han hecho llegar a ustedes?
Hemos recibido mensajes de solidaridad, apoyo y esperanza desde las comunidades Vedruna. Nos han transmitido su cercanía espiritual, recordándonos que no estamos solos, que somos familia. Hemos agradecido profundamente su generosidad y sus palabras de aliento en medio de esta tragedia tan dolorosa, en cada mensaje reconocemos las palabras de Joaquina cuando dijo “quiero que mis brazos se alarguen” nos hemos sentido Familia Vedruna y unidos en oración con todos los mensajes de protección recibido. El Buen Jesús le bendiga sus vidas.