Animar la misión y seguir avanzando hacia una misión cada vez más compartida. Este es el mandato que ha recibido el equipo coordinador de la Red Única de Misión, presentado este sábado 26 de septiembre durante un encuentro celebrado en Madrid con representantes de los distintos ejes, redes y comisiones.
Se trata del “comienzo de un funcionamiento diferente” en la misión Vedruna en la Provincia Europa, resaltó la provincial, María Gracia Gil. Su función será “animar la misión”, “siendo vínculo de unión” entre las diferentes estructuras de la Provincia, buscando “la comunión a partir de la diversidad que las constituye”, y caracterizándose por “un modo de hacer sinodal”.

María Gracia Gil e Inma Gala prensentan al nuevo equipo de coordinación de la RUM. De izquierda a derecha: Mercedes Álvarez, Milagros Elola, Gonzalo Embid y Alicia María Avís
La jornada comenzó con la presentación de las cuatro integrantes del grupo, dos religiosas y dos personas laicas:
Mercedes Álvarez García se presentó como religiosa Vedruna de 1986. Maestra a pocas semanas ya de su jubilación, procede de la comunidad de La Unión (Murcia), que –resaltó– cuenta con una activa participación del laicado.
Milagros Elola Valido es también religiosa Vedruna y profesora, en su caso de Religión católica en una escuela pública de La Gangosa. Pertenece a la comunidad de Vícar, que lleva a cabo un intenso trabajo pastoral y social, con diversos proyectos especialmente con niños, niñas y jóvenes, gran parte de origen migrante.
Alicia María Avís Mariscal es profesora del colegio Santa Cecilia de Cáceres desde hace 23 años y miembro del Equipo de Voluntariado internacional Vedruna.
El zaragozano Gonzalo Embid Montón es abogado y experto en mediaciones de Zaragoza. Es el coordinador del Laicado Vedruna.
Avivar el carisma para fortalecer la misión única
En nombre del nuevo equipo, comenzó tomando la palabra Mercedes Álvarez, quien presentó las líneas maestras que seguirá el nuevo equipo, proponiendo y recibiendo propuestas continuamente, desde un estilo de liderazgo sinodal, que propondrá y recogerá continuamente propuestas, facilitando que “toda persona que tenga algo que decir” haga llegar sus aportaciones.

Nuestra dinámica –explicó– consistirá en escuchar en profundidad”, para lo que se convocará a las diferentes estructuras, y a partir de ahí, se abrirá un proceso de discernimiento que desembocará en la toma de decisiones y la evaluación de los resultados. Entre los criterios para la evaluación –aclaró– es necesario prestar atención a la sostenibilidad en términos económicos o de disponibilidad de equipos.
El reto que debe afrontar la Red Única de Misión es evidente: “Somos muchos equipos, con muchos frentes abiertos, pero cada día somos menos gente”, por lo que resulta obligada la búsqueda de mayores sinergias para ser “efectivas y eficientes” sin pérdida de calidad en la misión, dijo.
Citando aportaciones como el de la religiosa y socióloga norteamericana Patricia Wittberg a partir de las ideas de Max Weber sobre la institucionalización del carisma fundacional, Mercedes Álvarez aludió al umbral crítico que afrontan las congregaciones religiosas que alcanzan la edad de 150-200 años y corren “el peligro de replegarse”, entrando en una fase autodestructiva. “Nos toca a nosotras avivar el carisma para que ese peligro sociológico no nos afecte”, dijo.

Tras ella tomó la palabra Alicia María Avís, quien, a partir de las aportaciones enviadas por las distintas redes, ejes y comisiones, resaltó importantes convergencias, como la conciencia de “necesidad de superar los comportamientos estancos”, “fortalecer la misión única” y “crear espacios estables de coordinación”, a partir de “opciones compartidas” por toda la Provincia, que se concretan en el acento en la misión con personas vulnerables, con la juventud y en el ámbito de la justicia, la paz y la integridad de la creación.
“La Red Única de Misión –resaltó– no sustituye nada”, sino que “facilita la interconexión y la coordinación”. “Antes de crear nuevas estructuras”, el objetivo es “ordenar lo que tenemos” y “aprovechar mejor los recursos”.
Después del tiempo distendido de la comida, el trabajo de la tarde consistió en una reunión por grupos entorno a clarificar las funciones de la RUM, pensar una posible Planificación Operativa y Recursos, teniendo como criterios la Simplicidad y eficiencia y cuál podría ser la Metodología de Trabajo y Comunicación teniendo Visión de Cuerpo.
Acabamos el encuentro con la canción “Aprovecho” de Santiago Benavides y un Salmo de gratitud y envío “¡Gracias por amar”.